You are missing some Flash content that should appear here! Perhaps your browser cannot display it, or maybe it did not initialise correctly.

Plan, Estrategia, política nacional o sectorial de sustentación

El documento de “Visión de País 2010 -2038 y Plan de Nación 2010-2022” establece entre sus principios orientadores “el desarrollo humano como un proceso generador de oportunidades mediante el cual se ofrece a las personas mayores oportunidades, siendo las más importantes, una vida prolongada y saludable, libertad política, la garantía del pleno ejercicio de los derechos humanos, educación, respeto a sí mismo y acceso a los recursos necesarios para tener una buena calidad de vida”. El documento plantea que “el desarrollo atañe, en esencia, no a las cosas, sino a las personas; y debe estar orientado hacia la ampliación de las oportunidades para aumentar su bienestar, aumentar la integración y la solidaridad dentro de la sociedad, avanzar hacia la construcción de democracias sostenibles donde las personas ejerzan una ciudadanía activa y lograr relaciones más armoniosas y provechosas con la naturaleza.”

Otro principio orientador de la visión de país y plan de nación es el crecimiento económico como un medio generador de desarrollo concibiendo el mismo “no como un fin en sí mismo, sino como un medio”. El documento indica que se requiere de un tipo de actividad económica nacional en la cual, los hondureños no solo sean el destinatario final de sus frutos, sino que además, sean el recurso más valioso. Esa doble condición implica la existencia de tres tipos de mecanismos: aquellos que ayuden a las personas a participar de manera creativa y eficiente en el quehacer productivo y a recibir por ello una adecuada retribución, aquellos que permitan una adecuada distribución de los frutos del progreso nacional, y aquellos que permitan producir sin crear desequilibrios irrecuperables entre la vida social y la vida natural.”

Además, la visión de país y plan de nación incluye el principio orientador de desarrollo sostenible en armonía con la naturaleza conceptualizado como un compromiso entre “el Estado   y sus autoridades para impulsar un proceso sistematizado para alcanzar el bienestar humano incluyente y equitativo, aplicando acciones de crecimiento económico sin generar degradación del ambiente.”

También la visión de país y plan de nación toma como principio orientador la Gestión compartida Público - Privada del Desarrollo, indicando que  “el Estado promoverá las alianzas publico-privadas en la prestación de servicios, con el fin de facilitar el acceso de los mismos a la población, con ello se garantizará la eficiencia y transparencia en los procesos de gestión, así como la modernización de los mismos.”

Como objetivos generales la visión de país y plan de nación define los siguientes (i)una Honduras sin pobreza extrema educada y sana, con sistemas consolidados de previsión social (ii)

una Honduras que se desarrolla en democracia, con seguridad y sin violencia (iii) un Estado  moderno, transparente, responsable, eficiente y competitivo y (iv) una Honduras productiva, generadora de oportunidades y empleo, que aprovecha de manera sostenible sus recursos y reduce la vulnerabilidad ambiental.

Adicionalmente, el programa sectorial de largo plazo del sector agroforestal de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza establece lo siguiente:

“El Sector Agroforestal continúa siendo uno de los principales motores de crecimiento de la economía, al contribuir solamente su componente primario con el 24.3% al Producto Interno Bruto (PIB). Las estadísticas oficiales no indican la contribución real de la agricultura ampliada al PIB, al no incluirse los encadenamientos correspondientes, lo que deja de lado aquellas que tienen que ver con la transformación (agroindustria), los insumos y los servicios; la contribución total estimada bajo este concepto de sector ampliado, se estima que es superior al 40%. 

Por otra parte, el sector absorbe el 38.3% de la Población Económicamente Activa (PEA) y genera el 55% de divisas por exportación de bienes. A su vez, el mismo presenta una serie de potencialidades y ventajas comparativas como: localización geográfica privilegiada, cercanía a los grandes mercados de Estados Unidos, Canadá y México, costas en los océanos Pacífico y Atlántico que le facilitan el comercio hacia Europa y Asia, la disponibilidad de tierras fértiles en el orden de 350 mil hectáreas con potencial de riego y variedad de climas, abundancia de recursos hídricos, así como el desarrollo dinámico y exitoso que han tenido las exportaciones no tradicionales como: camarón, tilapia, langosta, productos hortícolas de diversificación como: melón, sandia, vegetales orientales, entre otros y aceites vegetales.

Las causas principales que han originado la pobreza rural en Honduras tienen que ver con aspectos históricos, culturales, económicos y sociales, así como con factores externos e internos de tipo estructural, coyuntural y de mercado. Dentro de los factores estructurales se resalta la baja rentabilidad y competitividad de la producción agroforestal, la desarticulación  de la producción con la demanda de los mercados, el uso y manejo inadecuado de los recursos naturales (suelo, agua y bosque), la estructura y tenencia de la tierra y el limitado acceso a los factores de producción  como la tecnología, infraestructura y financiamiento rural, así como por un bajo nivel del capital humano y social, que se reflejan en la débil organización para la producción y acceso al mercado. 

Sin crecimiento de la producción sobre la base de una mejor organización económica de los recursos, no habrá posibilidades de generar condiciones para lograr una dinámica propia de inversión. Por otra parte, la enunciación de acciones coordinadas para enfrentar la pobreza, tanto de mejor distribución de ingresos y acceso a servicios y oportunidades, como de sostenibilidad de los recursos, serán siempre dependientes de la disponibilidad de los mismos que sólo puede provenir del crecimiento económico. Para que aumente el ingreso de los sectores pobres de manera sostenible y no sólo se les transfiera, se requiere el crecimiento de la economía rural. Por esta razón, la estrategia articula un tipo de crecimiento que hace énfasis en la innovación tecnológica, aumento de la productividad de los factores y desarrollo de mercados transparentes que permiten que se completen y reinauguren permanentemente los ciclos de consumo e inversión en el sector agroforestal y en todos los sectores relacionados en el ámbito rural, en primera instancia y luego urbano e internacional. En particular, el proceso de inversión sectorial es vital para que estos ciclos virtuosos operen, y para ello el sector privado es fundamental, puesto que el Estado debe servir de facilitador para estos procesos.”

El Programa de Acceso a la Tierra – PACTA nació en octubre de 2001, como una iniciativa innovadora del Gobierno de Honduras bajo los auspicios del Instituto Nacional Agrario–INA, como la agencia gubernamental responsable y con un préstamo inicial de US$8 millones del Banco Mundial.  La agencia ejecutora ha sido la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación – FAO.  Su objetivo inicial era facilitar el acceso a la tierra y otros activos, a familias rurales y promover la formación y el desarrollo de empresas productivas sostenibles.Su etapa piloto finalizó en diciembre de 2006 y a partir de enero 2007 opera como un proyecto público vinculado al INA, continuando con la cooperación de la FAO como organismo internacional de ejecución.  PACTA se amplió desde sus orígenes en el concepto de adquirir tierras para promover el desarrollo productivo, a uno más incluyente de facilitar el acceso y la gestión de los activos productivos, para formar y consolidar una empresa rural productiva. PACTA se ha concentrado en la formación de empresas rurales sostenibles con familias pobres rurales.

De acuerdo a los resultados de las evaluaciones con la población atendida por el PACTA, conformada por familias del sector reformado, grupos étnicos, grupos agroforestales, familias sin tierra del sector independiente, muestran que en términos promedio las empresas productivas en un período de 2 años han mejorado los índices de rentabilidad sobre las inversiones en un 25% con respecto a la línea de base;  el ingreso por familias se ha incrementado en US $ 1,000 desde el primer año de establecimiento de las empresas productivas, se han dado mejorías en la frecuencia de consumo por semana de de los principales productos de la dieta alimenticia como ser hortalizas, carnes y lácteos; y una incorporación del 100% de la población en edad escolar al sistema educativo nacional. Así también la población atendida por PACTA forma parte de las Redes Locales de Apoyo, quienes muestran un alto grado de interés en la iniciativa del modelo del Programa y las acciones de las mismas se enfocan en: i) gestión de la fase de consolidación del Programa, ii) divulgación de resultados; iii) planificación, seguimiento y evaluación del Programa; iv) alianzas estratégicas; y v) capacitación.

La entidad ejecutora de PACTA es la Unidad de Gestión del Proyecto (UG-PACTA), creada específicamente con el objetivo de gerenciar el proceso.  La UG está vinculada al Instituto Nacional Agrario–INA, como su agencia gubernamental responsabley a la FAO, que continúa como entidad administradora de los recursos.  La UG opera ahora en forma permanente, desempeña su rol con un equipo pequeño y ejecutivo, comprometido y con reglas claras, brindando un acompañamiento continuo y facilitando el conocimiento mutuo de los distintos actores, generando capacidades de negociación entre ellos.